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domingo, 1 de abril de 2012

Universidad y sociedad

Aunque no pudimos asistir a la ciudad de Cali, al primer debate entre la MANE y el Gobierno nacional, con el tema Universidad y Sociedad, queremos fijar la posición de MAPA respecto a este tema.

Desde la creación del colectivo MAPA, Madres y Padres de Estudiantes de la Universidad Nacional, en 2007, hemos observado, a grandes rasgos, al menos tres clases de estudiantes, con respecto a su actitud frente a las expresiones políticas cuyo núcleo es la Universidad, y que fuera de sus límites, se describen de manera genérica, como “protestas”. El primer grupo, el más visible, constituido por quienes están vinculados a diferentes organizaciones políticas estudiantiles, son quienes generalmente dinamizan estas actividades y hacen visibles los significados reivindicativos que están en juego en cada ocasión. El segundo grupo, bastante heterogéneo, se constituye en interlocutor del primero y acompaña o no las iniciativas que aquél propone. Dependiendo de cada situación, este grupo puede ser más o menos numeroso y es el parámetro que permite medir el grado de claridad con el que se percibe el fenómeno. Hay un tercer grupo que se mantiene al margen y reclama su derecho a desarrollar sus quehaceres académicos de manera “alejada de politiquerías” o “pérdidas de tiempo”. Este último, tiende a constituir un grupo más o menos constante que bajo una perspectiva ligera, podría ser clasificado como de estudiantes modelo, aquellos que saben que “a lo que se va a la universidad es a estudiar”.

El hecho de que, con frecuencia, dentro de nuestras familias, o círculos sociales cercanos, se perciba simpatía hacia el último grupo y desconfianza o incluso rechazo hacia los dos primeros, hace visible que, en primer lugar, la universidad tiende a reproducir comportamientos de un ente mayor, denominado sociedad y que, si se sigue este razonamiento se puede pensar que, por estar contenida en él, está en la obligación de constituirse en simple reflejo e instrumento funcional para contribuir a los fines económicos y culturales que esa sociedad aparentemente se ha propuesto.

El inconveniente, para que la relación entre sociedad y universidad se dé de manera tan sencilla, radica en que no es cierto que sean iguales, ni que la universidad sea un simple reflejo de la sociedad. Si la universidad cumple los objetivos que históricamente la han configurado, debe ser una comunidad estructurada sobre parámetros de trabajo que buscan alcanzar y construir el conocimiento. La sociedad, a los ojos de la universidad, no es una realidad acabada, sino una realidad en construcción. Cuando nuestros hijos ingresan a la universidad, independientemente del programa en el que estén matriculados, deben quedar inmersos en un ámbito de estudio que los dote de herramientas para entender que lo que tradicionalmente se denomina “realidad”, es solo el estado en el cual la sociedad se encuentra, como fruto de la interacción de sus protagonistas. El juicio que nuestros hijos se formen de esa “realidad”, a partir de la información que sus nuevas herramientas académicas les proporcionan, determina la gama de comportamientos que tengan en lo sucesivo.

La sociedad colombiana que nuestros hijos observan, es un organismo complejo, con una estructura en la cual inmensos grupos despojados de poder, están en condiciones económicas, sociales y culturales por debajo de cualquier indicativo que los parámetros académicos puedan considerar digno, mientras que otros grupos mucho menos numerosos, históricamente han tenido la hegemonía de los poderes económico y mediático, con lo cual adquieren el poder político y de manera creciente convierten al país en un nodo con bajo nivel de autonomía en la estructura de intereses económicos internacionales. La situación resultante es, una sociedad en la cual, por una parte, la palabra “estrato”, adquiere el significado geológico, es decir, una estructura vertical, en la cual unas capas sociales se superponen a otras y dependen de que esta concepción continúe, para mantener su estabilidad y, por otra parte, una deformidad en la cual, los intereses de la capa hegemónica y sus alianzas particulares con el poder internacional, comienzan a presentarse como los intereses del Estado. Nuestros hijos, ante esta situación, seguramente se hacen las preguntas obvias: ¿por qué nos encontramos en esta situación? ¿cómo se podría corregir?

He aquí el punto de partida para un planteamiento complejo de la relación universidad sociedad. Dependiendo del grado de autonomía que la universidad tenga frente a la sociedad, sus acciones, en el intento de dar respuesta a las preguntas anteriores, tendrán mayor o menor alcance. En una primera opción, en la cual la universidad posea un grado mínimo de autonomía, es la sociedad, desde los estratos del poder, la que hace un diagnóstico de las causas de la situación y, bajo esta premisa, solicita a la universidad dedicar su actividad a proveerla de las herramientas que bajo esa óptica considera adecuadas. Esta concepción tiene varios problemas: por una parte, desconoce el más importante activo de la universidad y característica que define su esencia, esto es, la capacidad de desarrollar procesos de pensamiento y análisis, en busca de acercarse de la mejor manera posible al conocimiento objetivo. Por otra parte, asume equivocadamente que esa sociedad, deformada en sus concepciones de poder, posee mecanismos idóneos para reconocer sus deficiencias.

En una segunda opción, en la cual, la universidad posee un alto grado de autonomía, desde su capacidad de análisis se reserva el derecho de hacer su propio diagnóstico y a recomendar a la sociedad los derroteros que considere necesarios para proporcionar los correctivos que den respuesta a las preguntas planteadas. En esta concepción, se valora la capacidad de la universidad para realizar los análisis necesarios, desde su acumulado de siglos de conocimiento.

Las relaciones universidad sociedad, deben estar, pues, mediadas por la mayor autonomía posible de la universidad, para que se pueda permitir objetividad en sus análisis. De estos análisis, en el caso de Colombia, seguramente se desprenderá la necesidad de replantear el contrato social que ha hecho posible una sociedad extremadamente estratificada con grandes capas privadas de la posibilidad de una participación real. La universidad, frente a la sociedad, tiene la responsabilidad de proponer planes de acción cuya pertinencia consista en corregir el modelo de estratificación inequitativo. El diálogo entre universidad y sociedad es indispensable, pero debe estar en capacidad de otorgar voz a interlocutores que hasta ahora han permanecido en silencio. Solo una universidad consciente de los requisitos necesarios para instaurar una verdadera democracia es capaz de formar ciudadanos que exijan una sociedad democrática. Diagnosticar la sociedad, a la luz de las herramientas de conocimiento desde la universidad, incluye formular preguntas que, de ser necesario, pongan en tela de juicio su estructura. Si la universidad se limita a responder al diagnóstico establecido desde las relaciones de poder del modelo actual de sociedad, está contrariando su naturaleza.

Nuestros hijos no están aislados de la sociedad, son los más recientes ciudadanos y como tales, la actitud que adopten frente a los conflictos de su entorno reflejan o no la función integral que haya desempeñado la universidad que los viene formando. Su disposición para entender la sociedad como un campo de acción para ejercer su pensamiento crítico, valida la función última de la universidad.

Como madres y padres esperamos que la universidad no sea el escenario que dote de sentido social el horizonte de unos pocos privilegiados, sino el campo natural donde todo el que lo desee ingrese para ser un miembro más integral de su sociedad. Para que este objetivo se alcance, en el caso de la universidad pública el Estado debe cumplir su deber de asumir la totalidad de su financiación. La universidad es la oportunidad práctica para recuperar el verdadero contenido de expresiones tales como sociedad, cuyo sentido exige las nociones de equidad, inclusión, participación y pluralidad; democracia, como el ejercicio amplio y efectivo de participación real en las decisiones de poder; Estado, como confluencia de los intereses generales y no herramienta para desarrollar lo particular a costa de lo público; pertinencia, como lo conveniente a la mayor cantidad posible de integrantes de la sociedad; derecho, como la facultad de gozar y reclamar todo aquello que define la dignidad humana; ciudadanía, como la condición natural que posibilita el goce pleno de los derechos.

Lograr que nuestros hijos dispongan de una universidad autónoma e incluyente es condición indispensable para alcanzar un país cuya sociedad sea soberana y democrática.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Pronunciamiento de MAPA

El colectivo MAPA, Madres y Padres de Estudiantes de la Universidad Nacional, frente a la suspensión del Paro Nacional Estudiantil, el pasado 13 de noviembre de 2011 y su confirmación en la Universidad Nacional, sede Bogotá, el día de ayer, noviembre 17, expide el siguiente pronunciamiento:

1. Nos declaramos orgullosos del proceso adelantado por nuestros hijos e hijas, quienes, en contra de la mayoría de los medios de comunicación y de la voluntad del Gobierno, lograron gestar, desarrollar y mantener un movimiento estudiantil del que hemos sido privilegiados testigos y que, con sus argumentos, imaginativas acciones y maduro comportamiento logró conquistar la mayor parte de la opinión pública, constituirse en ejemplo de entereza en la defensa de los derechos ciudadanos y, como consecuencia de ello, obtuvo un clamoroso triunfo, con el retiro del proyecto de ley de educación superior, por parte del Gobierno.

2. Esperamos que el Gobierno honre su palabra y, entendiendo que su misión debe ser la representación de los verdaderos intereses sociales de la nación, asuma, durante la construcción de la nueva ley, su responsabilidad en el cumplimiento real del derecho a una educación financiada por el Estado, de excelencia y con cobertura universal.

3. Consideramos acertado el desarrollo táctico que ha tenido el movimiento al entrar en etapa de suspensión temporal del paro y la declaración de estado de alerta, para hacer un seguimiento atento al cumplimiento de los compromisos ofrecidos por el Gobierno, luego del retiro de la Ley.

4. Reconocemos en la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, el legítimo órgano coordinador de este movimiento, que, en medio de la natural controversia, ha logrado la unificación mínima de voluntades y, en consecuencia, rechazamos enérgicamente los ataques que ha recibido desde diferentes frentes. Confiamos en que el movimiento sea capaz de concentrar su interés en los objetivos comunes y puedan ser superadas las diferencias que consideramos únicamente formales. La única forma de garantizar el éxito en la construcción del proceso que apenas comienza, es consolidar la unidad del movimiento.

5. Urgimos a los rectores de las universidades del país, que en este momento se encuentran militarizadas, a que comprendan el momento histórico que están viviendo y, en concordancia, reconozcan con grandeza las justas razones que asisten a los estudiantes y retiren la fuerza pública, para permitir que esas sedes alcancen sus aspiraciones y se unan, en condiciones civilizadas, al debate hacia la construcción de la nueva Ley.

6. Hacemos un llamado a los diferentes sectores sociales a que se unan a la movilización programada para el próximo 24 de noviembre. El movimiento estudiantil colombiano se inscribe dentro de un despertar político continental, liderado por una juventud valiente, digna, inteligente y, por consiguiente, justamente inconforme.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

10 de Noviembre · Toma de Bogotá

El Jueves 10 de Noviembre estudiantes de varias ciudades del país llegan a Bogotá para una gran marcha en contra de la reforma la ley 30.

Tras las declaraciones del Presidente Juan Manuel Santos, la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE) fue clara al expresar que no se detiene el paro nacional universitario hasta que se retire la propuesta del gobierno sin condiciones ni ultimatums.

En el enlace se pueden escuchar las declaraciones de la MANE
http://www.goear.com/listen/d6d7f2a/declaraciones-de-la-mane-jairo-rivera

La marcha inicia desde varios puntos de la ciudad a las 10 AM.  Los puntos de encuentro son los siguientes:

Universidad Nacional de Colombia - Plaza Ché
Universidad Pedagógica Nacional
SENA - Av 1º de Mayo Cra 18
Universidad Distrital Francisco José de Caldas
ASAB - Cll 13 Cra 13
ESAP - Trv 44
Universidad Libre - Sede Bosque Popular
Universidad Autónoma de Colombia
Universidad Jorge Tadeo Lozano
Fundación Universitaria Los Libertadores - Cll 63 Cra 16

miércoles, 18 de noviembre de 2009

BREVE RESUMEN DE LA SITUACIÓN U. N., NOVIEMBRE 7 DE 2009

Actualmente la Universidad Nacional, principal centro educativo de carácter público del país, enfrenta quizás la peor crisis de toda su historia. Las circunstancias actuales que la afectan pueden conducirla a su extinción:

Concurrencia pensional:
Un importante porcentaje del pasivo pensional, cuyo pago total es deber del Estado, quiere ser trasladado al presupuesto de funcionamiento de la Universidad, con lo cual, en un plazo de dos a tres años, la Universidad entra en quiebra. Ejemplos anteriores de otras empresas y universidades del Estado así lo demuestran.

Crisis presupuestal:
El aumento de presupuesto que el Estado hace a las universidades públicas cada año solo contempla el IPC (Índice de Precios al Consumidor), sin embargo, cada año se les exige incremento en la cobertura y en el número de programas de postgrado.
El supuesto aumento hecho por el Gobierno recientemente no es suficiente, ni tiene la destinación correcta.

Reformas que afectan su sentido público:
La Universidad, en los últimos años, ha sido sometida a reformas docente, laboral y académica, todas ellas tendientes a privatizar en la práctica a la Universidad y una de sus consecuencias fue un claro aumento de la mortalidad académica.

Estatuto de Convivencia y Bienestar:
En los momentos actuales, está a punto de aprobarse el Estatuto de Convivencia y Bienestar, que en realidad continúa recortando los servicios a los estudiantes y convierte en delitos sus expresiones críticas y formas de organización.

lunes, 26 de octubre de 2009

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA

El Colectivo MAPA, Madres y Padres de Estudiantes de la Universidad Nacional, manifiesta
a la Comunidad Universitaria y a la Opinión Pública nacional e internacional:

Primero: felicitamos a nuestras hijas e hijos por los valerosos actos con los cuales siguen reclamando una verdadera financiación para la universidad pública. El pasado 20 de octubre, a pesar del ambiente adverso creado a través los medios por las declaraciones del Presidente, empeñado en tratarlos como criminales, y a pesar de la fuerte lluvia, se realizó una de las marchas más nutridas que se han visto en los últimos meses, y tres días después de nuevo se manifestaron con el abrazo a la Universidad. Reiteramos nuestro cariñoso apoyo a estos eventos.

Segundo: nos declaramos indignados por la falsa información que se ha transmitido a través de los medios masivos, al presentar como un generoso aumento de presupuesto, una mínima partida emitida, que no será administrada de manera autónoma por las Universidades, sino que además de insuficiente, será controlada por el elusivo bosque burocrático del Gobierno. En consecuencia, invitamos al rector de la Universidad Nacional a que con la mayor brevedad, dé cumplimiento al anuncio de demandar al Gobierno para que se entienda que la Universidad necesita presupuesto, no sofismas de distracción.

Tercero: manifestamos nuestro estupor por la forma miope en la que el Gobierno trata el tema de la educación: según las últimas estadísticas, más por el esfuerzo de las alcaldías que por el del Gobierno Nacional, el número de estudiantes que salen del bachillerato en los últimos años estuvo a punto de duplicarse. En cualquier país sensato, esta sería una oportunidad de oro para invertir de manera decidida en la educación superior y dar continuidad al proceso que acreciente la intelectualidad necesaria para pensar un proyecto propio de país. Por el contrario, en Colombia esta oportunidad se desprecia: los bachilleres ven frustrado su futuro porque el presupuesto de la educación pública superior se maneja a cuentagotas, mientras que el de la guerra prácticamente se duplica.

Cuarto: hacemos un llamado para que los estudiantes continúen en su empeño por exigir sus derechos y nos ayuden a hacerles entender a sus madres y padres que un futuro mejor no se logra solo con deseos bien intencionados. La materialización de este anhelo está condicionada a que todos los colombianos nos vinculemos a las acciones que busquen garantizar una educación verdaderamente pública, amplia, y autónoma.

MAPA
Octubre 26 de 2009.

domingo, 25 de octubre de 2009

COMUNICADO RESPECTO A LOS HECHOS OCURRIDOS EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL EL PASADO 16 DE OCTUBRE

Con respecto a los hechos sucedidos en la Universidad Nacional el día 16 de octubre de 2009, el Colectivo MAPA, Madres y Padres de Estudiantes de la Universidad Nacional, manifiesta a la Comunidad Universitaria y a la Opinión Pública nacional e internacional:

Si bien estamos en desacuerdo con las vías de hecho y consideramos censurable el que algunos estudiantes hayan impedido la movilidad del Rector, Moisés Wasserman, creemos que sobre los eventos subsiguientes es indispensable hacer algunas precisiones:

Primero: el Rector, y el Presidente de la República, calificaron los hechos como secuestro, de manera arbitraria, cuando en realidad los estudiantes lo único que pretendían era lograr la presencia del Rector en el Foro sobre financiación de la Universidad, convocado en el Auditorio León De Greiff, evento al que había sido invitado previamente y al cual él se negaba asistir, luego de participar en una reunión en la Facultad de Química. A diferencia de lo que el Presidente y el Rector afirman irresponsablemente, los hechos de ninguna manera pueden ser calificados como un acto delictivo; sucedieron en un sitio abierto de la universidad y las cámaras de los medios masivos pudieron registrarlos libremente. Los estudiantes que participaron, lo único que hicieron fue atravesarse frente al vehículo para impedir que el Rector se fuera. En ningún momento ocultaron su identidad y el Rector siempre estuvo acompañado de sus escoltas, incluso, varios decanos y profesores hicieron presencia en el sitio.

Segundo: el Presidente, de acuerdo con su equivocada calificación de los hechos, ordenó el ingreso de la fuerza pública, estableciendo un perverso antecedente: no se puede calificar el disenso y la protesta efectuada por nuestras hijas e hijos como delictivo y acto seguido usar este calificativo como disculpa para violar la autonomía territorial de la Universidad. Así como condenamos enérgicamente esta violación, condenamos la recompensa ofrecida por la Policía. Nuestras hijas e hijos no son terroristas, los conocimientos adquiridos con frecuencia los llevan a ejercer el pensamiento crítico, y quien considere esto un acto delincuencial ignora los derechos consagrados en la Constitución Política.

Tercero: es importante aclarar que la Policía no ingresó, como se dice en algunos medios, para “rescatar” al Rector; éste había acordado con los estudiantes una reunión para el lunes 19 y en virtud de ello ya se le había permitido su desplazamiento. En el momento de la entrada de la Policía, los estudiantes salían de las facultades para cumplir la orden de desalojo, lo cual convierte en arbitrarias todas las detenciones efectuadas.

Finalmente, instamos al Rector, para que participe proactivamente en los debates abiertos que en este momento se realizan. Nuestras hijas e hijos vienen denunciando la difícil situación académica y financiera de la Universidad hace más de dos años, enfrentando la indiferencia casi total del Rector, las directivas y los medios de comunicación. Si en vez de ignorarlos, el Rector tuviera la habilidad y la voluntad de comunicarse con ellos, entre todos harían un mejor trabajo común, en pro de la Universidad. Por otra parte, reiteramos nuestro apoyo a las legítimas actividades de los estudiantes en el ejercicio de sus derechos, y les hacemos un llamado para que eviten realizar acciones que distorsionen ante la opinión pública los motivos de su protesta.


MAPA
Octubre 19 de 2009.